Y… Louly Sindiane se fue a Gorée
Educación

Y… Louly Sindiane se fue a Gorée

Por Mónica Moro

01/07/2022

El sábado 28 de mayo un sueño se hizo realidad, nos fuimos de excursión de fin de curso con los alumnos y alumnas de la escuela primaria de Louly Sindiane a la isla de Gorée. Llevábamos preparando la salida con Ricard de Un pas per Senegal y Malick, el director de nuestra querida escuela durante meses y meses. Que si los niños desayunan antes de salir, que si un autocar grande con cinturones, que si los tickets del barco, la comida, la visita a la casa de los esclavos y… ¿Nos dará tiempo a pasar por el monumento de la Renaissance en Dakar?

Llegó el gran día, «rendez-vous» en el colegio a las 7’30h para desayunar rapidito y salir pronto hacia Dakar con la intención de evitar los temidos atascos que se producen al acceder a la capital pero…

… ya sabemos que en Senegal la prisa mata y las cosas se hacen danka, danka. Así, a las 7’30h en la escuela apenas Mbaye y Mónica, 2 o 3 alumnos impacientes y Malick que llegó un poco después motorizado. El tiempo empezó a discurrir tranquilamente, pausadamente, entre risas infantiles y juegos, el tiempo se estiraba a la africana mientras llegaban niños y niñas vestidos con sus mejores galas. Las muchachitas acudían con lindísimos peinados trenzados, los muchachitos muy «coof» (coof es algo parecido a «cool» en wolof) provistos de tejanos «rotos a la moda». Pero el desayuno, encargado con cariño en Mbour seguía sin llegar... Nos dio tiempo a repartir las camisetas amarillas hechas para la ocasión, las gorras para el sol y finalmente aparecieron los «bocatas de atún picantillo» y los vasos de leche. Bueno, ya estaba, a punto para subir al autocar y salir tan raudos y veloces como el vehículo lo permitiese.

Y se hicieron dos filas perfectas y silenciosas que empezaron a subir, sin gritos, sin empujones... Autopista a Dakar, casi dos horas hasta llegar al embarcadero en el que íbamos a subirnos al barco que nos tenía que llevar a la isla de Gorée. Llenamos la sala de espera de amarillo, un amarillo que se sentaba pausadamente y ordenadamente en las sillas, muuuuucho amarillo de ojos redondos sorprendidos, de caras admiradas viendo el mar, muuuuuuuuuuuuuchas primeras cosas por delante!!!

Y tras la espera subimos al barco para recorrer los apenas 20 minutos hasta Gorée, viaje emocionante, la salida del puerto de Dakar, las olas, las aves, el olor a mar… los chavales estaban asombrados y felices. Llegamos al fin pero tanto habíamos tardado que tocaba ir a almorzar, bueno, ya sabéis, danka danka, la visita a la casa de los esclavos por la tarde, sin problema. En África cuando las cosas no salen según lo previsto no suponen un drama como a veces ocurre en Europa, todo el mundo entiende que si el cambio ocurre no hay vuelta atrás, seguro que ha sido por un motivo justificado, se cambia y tan contentos. A veces pienso que aprender un poco del «savoir faire» senegalés no nos iría mal para la intolerancia europea.

Almuerzo picnic (ricos bocadillos de carne estofada con patatas) en dos grupos bien separados: los niños con los niños y las niñas con las niñas, así se lleva, así se hace. Y con la barriga llena y las caras iluminadas llegó el momento de visitar la triste historia de la «Maison des esclaves», sorprendente la atención del alumnado, el silencio durante las explicaciones y el respeto por la horrible historia.

Tiempito de pasear un poco por las callejuelas de Gorée, pies en la arena de la playa y vuelta con el barco, esta vez en la cubierta superior, viento y sol en las mejillas, difícil olvidar las más de 40 caras felices con la experiencia.

Y ya en el puerto de Dakar llega la pregunta ¿Nos da tiempo de ir al monumento de la Renaissance? Y como puede negarse un conductor que lleva 45 niños y niñas entusiasmadísimos con lo que es la excursión de su vida… Pues venga, hacia el monumento, la bella mezquita de la Divinidad nos saluda al pasar y sí, todos subimos los más de 100 escalones hasta la grandiosa escultura familiar (papá, mamá y niño) de cobre. Día completísimo con objetivos cumplidos!!!

Tocó volver a Louly, la tarde empezaba a agotarse, el autocar era una fiesta de canciones alegres de niños y niñas contentos tras la agotadora jornada. Habían ido a Gorée, habían ido en barco, visto el mar, conocido su triste pasado, comprado maad y chucherías varias (divertidos mini helados antes de subirse de vuelta al autocar), subido más de 100 escaleras para asombrarse ante el inmenso monumento de la Renaissance y volvían felices, muuuuuuuy felices!!!!!

Llegamos a Louly a las 22h, negra noche, autocar silencioso con los niños y niñas que aún no habíamos repartido domidos con una amplia sonrisa en la cara.

¿Sabe alguien de dónde viene la sonrisa que revuela por los labios del niño dormido? (R. Tagore)

Pasó Gorée 2022 para la escuela de Louly Sindiane pero estamos seguros que quedó para todos algo más que un recuerdo.

Video resumen de la excursión pedagógica de la escuela de Louly Sindiane a la isla de Gorée 2022

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2 comentarios en “Y… Louly Sindiane se fue a Gorée

  1. MALICK MBENGUE dice:

    Belle aventure que ces enfants qui ne sont jamais sortis de leur village natal n’oublieront !!!

    1. Mónica Moro dice:

      Vraiment Malick grande experience à garder. Grande joie de voir les enfants tellement contents, on continue à marcher ensemble!!!!

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